Página Principal Enero 19, 2007
Posted by eamontero in active learning, engineering education, problem based learning, web-based learning.2 comments
La gradual adaptación del sistema universitario español al Espacio Europeo de Educación Superior requerirá de los profesores universitarios un aumento de su repertorio docente, dado el mayor número de actividades docentes que computarán en la valoración del trabajo desarrollado por los estudiantes. Además, se hace necesario que la actividad docente se enfoque hacia aquellas habilidades y conocimientos que sean relevantes en la vida profesional de los titulados. Esto es especialmente importante en la formación de los ingenieros, pues la tecnología y los modos de organización empresarial cambian tan rápidamente que exigen una formación de base bien fundamentada que tenga vigencia durante mucho tiempo.
Entre este tipo de innovaciones docentes figuran el aprendizaje colaborativo y el aprendizaje basado en problemas, muy vinculadas entre sí. El aprendizaje basado en problemas es una metodología docente en la que los estudiantes trabajan con un problema en el que deben identificar qué necesitan aprender y qué recursos han de emplear para alcanzar una solución valiosa. En la medida en que cada estudiante posee distinto conocimiento y experiencia, cada uno de ellos puede dirigir su aprendizaje en función de sus necesidades y aspiraciones. Al dar a los estudiantes la oportunidad de asumir esta responsabilidad, bajo la guía del profesor, se les prepara para ser más eficaces y eficientes en su aprendizaje a largo plazo, aspecto crucial para una profesión como la ingeniería en la que aparecen continuamente nuevos problemas y nueva información a un ritmo exponencial.
Frente al modo tradicional de enseñanza basado en que el profesor decide qué conocimientos son importantes que el alumno aprenda, muchos de los cuales resultarán inservibles o anticuados enseguida en la vida profesional real, se propone un método en el que el alumno aprenda a decidir qué necesita aprender y a buscar los recursos apropiados para hacerlo. Recursos son el profesor, que actúa entonces como un consultor, otros profesores o expertos, así como libros, revistas o las tecnologías de la información. La enseñanza deja de estar centrada en el profesor y pasa a estar centrada en el estudiante.
